Alimentar a los niños de 2 años puede ser frustraste. Desde que mencionaste que tu hijo está
delgado, la primera cosa que debes hacer es consultar con su pediatra para cerciorarte
de que su crecimiento sea normal. Muchos niños son naturalmente delgados, pero su pediatra
puede decirte sí él está demasiado delgado.
Es común que los apetitos disminuyan alrededor de los 2 años. Los niños de esta edad a menudo
juegan con la comida, están experimentando con decirte "no" y están sospechosos de comidas
nuevas. Todas estas cosas significan que pueden ser muy quisquillosos. Los apetitos de los
niños también disminuyen cuando están enfermos. Puede ser normal que los niños coman mucho
un día y poco el siguiente.
Estás haciendo bien al ofrecerle una variedad de alimentos. Cuando digo "una variedad de
alimentos" significo el "servir una variedad de alimentos." Evita ofrecerle cinco diferentes
opciones. Planea por adelantado qué servirás. Si planeas servir manzanas y yogur, mantén tu
plan y no lo cambies. Un día quizás lo coma todo, otro día nada.
Él también necesita un poco de estructura alrededor de sus comidas y meriendas. Sirve tres
comidas y dos o tres meriendas al día a horas regulares. Insiste que se siente en la mesa a
comer (nada de comer apurado o delante del televisor) de esta manera él se relaja y se concentra
en la comida. Si planeas los menús, ponlos delante de él en la mesa, y sírvelos a las horas
normales, este es tu trabajo. El de comer o no es del niño.
En su libro How To Get Your Kid To Eat...But Not Too
Much (Como Hacer a tu Niño Comer, Pero no Mucho) la
dietética Ellyn Satter explica esta manera de alimentar a niños y la
forma de dividir la responsabilidad. Los padres son responsables de
servir la comida, decidir cuando se come y donde. Los niños son
responsables de sí comen y cuánto comen.
Este plan es efectivo porque los niños sanos y con
hambre realmente comen. Varios estudios han demostrado que los niños
comen cuando se les da una variedad de alimentos nutritivos sin la
presión de los padres.