La tensión es inevitable, y sería tonto pensar que
nuestros bebés no lo sienten. En vez de sentirte culpable, trata de
hacer algo para reducir la tensión en tu hogar y ayudar a tu bebé a
aprender cómo lidiar con la tensión, porque algún día él o ella
pudieran también luchar para ¡salvar a una compañía! Hay un par de
cosas que he encontrado que ayudan. Uno es masajes, no ocasional,
sino regular, con aceite para masajes, respirando profundamente y
relajando y no permitiendo distracciones, aun si el masaje es
solamente corto, por ejemplo, una frotación trasera o dando masajes
a las piernas del bebé. Es importante que el masaje sea lento,
rítmico, caliente, abarcando, y amando, con mucho contacto visual y
con expresiones cariñosas. Puede ser aprendido de un libro o un
vídeo o una clase. Es también una manera de trasmitir amor al bebé a
través de las manos.
Los bebés gritarán y se quejarán a menudo durante o
después del masaje, como manera de lanzar la tensión, así que los
padres deben tener paciencia. El masaje enseña al bebé cómo eliminar
la tensión al contacto con el padre, y el masaje lo ayuda a lidiar
con posibles estrés fácilmente. Cuando el padre respira
profundamente y deja al bebé oír, pronto el bebé comenzará a imitar
suspiros grandes durante el masaje. Así le estás enseñando que hay
maneras de reducir de la tensión.
Esto nos trae a la segunda sugerencia, y esto debe
reconocer la tensión del bebé y permitir que el bebé se "exprese" en
la seguridad de brazos cariñosos y que realmente escuchen su
griterío. ¡Con mis bebés, gritaba a veces junto con ellos! Intenta
no esperar que tu bebé este siempre alegre pero si ofrece respeto,
apoyo y escucha, expresando amor "alegre por quien eres no lo que
estas haciendo este momento." Cuando nos sentimos acariciados y
aceptados quiénes somos, la alegría nos llega naturalmente. Podemos
decirnos y decirle a nuestros bebés que el griterío y el expresar
tensión no son causa para alarmar, solamente acciones naturales de
la vida.
La tercera sugerencia la llamo "Respiración del
Vientre Controlada". Lo haces a primera hora por la mañana, por tres
minutos, y así comenzar el día en un estado relajado, la mente y el
cuerpo. Respira adentro profundamente a través de tu nariz asiendo
que suba el estómago, contando uno, dos, tres y cuatro, entonces
soplar hacia fuera lentamente al mismo ritmo, permitiendo que tu
cuerpo se relaje mientras que te preparas. Lo puedes hacer mientras
manejas, esperando el autobús, cuando está gritando el bebé, siempre
que te comiences a sentir la tensión en tu cuerpo crecer. Evita que
los productos químicos de la tensión dañen a tu cuerpo y te ayuda a
atender a tu bebé y a tu pareja con una actitud positiva. Tu bebé
verá que tu que haces esto y aprenderá de ti, así que tu estás
modelando cómo manejar la tensión. En conclusión, diría que mira
esto como una oportunidad maravillosa para los dos aprender cómo
relajarse y enseñarle a tu bebé cómo ocuparse de situaciones
agotadoras respondiendo con la relajación. Más bien que causarle
daño al bebé, esto te ayuda a reducir el estrés en tu casa y te
ayuda a establecer necesarios descansos durante el día.